martes, 20 de marzo de 2012

UN PEDIDO DESESPERADO DE JUSTICIA. Carta de la familia Auban

CARTA DEL VIUDO DE LORENA PUBLICADA EN LA RED SOCIAL FACEBOOK


Caso Lorena Auban
Cristian Bizone (viudo)
Marzo 2012-
-------------------------------------------


Primero quiero decir gracias a la gente me ha alentado y a las que no, les digo que no hay que hablar sin saber.-
Bueno como todos sabemos, se viene el juicio, el día miércoles 21 de marzo del corriente.-
Quizá a nadie le convenga que yo salga en libertad (autoridades, fiscales, particulares) pero así y todo la fé no la he perdido, y voy a tratar de creer y ver que en este país aún existe la justicia. Será que tengo la tranquilidad de no haber hecho nada y estoy muy seguro de lo que digo.
Tal vez en el transcurso del juicio haya cosas que no estén a mi favor, la prensa me criticará; si estoy gordo porque estoy bien, si estoy flaco porque me cuido, si lloro porque soy falso, sino lloro porque no me importa; etc, etc.
Yo confío en mi abogado; y jueces de San Francisco los cuales creo que realizarán los procedimientos en forma correcta, y buscarán la verdad (verdad y justicia) y si todo sale bien, otras personas tendrán que hacerse cargo ; dejando de lado las amenazas, miedo, etc.-
Quiero la verdad y que pagué el que mató a Lorena, para que ella descanse en paz, y para que Juli y yo podamos arrancar de nuevo nuestras vidas. Olvidarla jamás; ella está en un rincón de nuestro corazón!
Lore fue algo muy lindo que me pasó en la vida y eso no lo hará cambiar nada, ni las rejas de Bouwer. No fui el mejor, ni el pero marido. Lo nuestro será así nuestro, íntimo.
Bueno quiero agradecer a todos los que estuvieron es este momento de mi vida; los cuales actuaron como pilares para que yo siga de pié, y pueda darle para adelante con fuerzas.
Y como no tengo pelos en la lengua quiero decir algo que tal vez resulte hasta vergonzoso, pero encontré mejor gente en Bouwer que en la calle, gente con lealtad. Me dá bronca haber confiado en la flia Auban, en el Fiscal Sr Arguello, fui muy ingenuo, un tonto realmente; pero si cambio y no confío más en la gente me las voy a cobrar con otros , por eso quiero seguir siendo un tonto confiado y si me defraudan de nuevo halla ellos, Dios sabrá que lugar le toca a cada persona.-
Amigos….ja.. como explicar, cuando te va bien te envidian y cuando te va mal, se alejan. “Dios cuidame de mis amigos que de mis enemigos me encargaré yo”.
Mami me ayudará.
..

COMIENZA EL JUICIO POR EL HOMICIDO DE LORENA AUBAN

Una fría mañana en Arroyito, apenas dos días de comenzado el invierno 2007, en la misma farmacia que hacía un mes había puesto, Lorena encontró la muerte. Tenía 28 años, era una joven profesional, estaba casada  y era madre de una bebé pequeñ , cuando aquél sábado 23 de junio, en un acto de total cobardía acabaron con su vida. Estaba tirada en el baño con los pantalones y la ropa interior baja, las manos atadas en la espalda con un cordón, había sido brutalmente golpeada en la cara y ahorcada con una soga. En principio se investigó un robo, sin embargo la causa dio un vuelco importante, que dejó al viudo como el principal sospechoso.

AQUÉL DÍA
Ese sábado, Lorena había ido a la farmacia más temprano que de costumbre, aunque abría pasadas las nueve, ese día salió de su casa antes de las ocho. Su esposo, Cristian Bizone, se acercó hasta el negocio de sus suegros mostrándose preocupado porque su mujer no le respondía el teléfono. En ese momento, el padre de Lorena se iba a trabajar, y decide pasar por la farmacia para ver si estaba todo en orden. Allí se encontró con la peor de las escenas, su hija estaba tirada en el piso, golpeada, maniatada  y sin vida.

De inmediato el hombre dio aviso a la policía y en pocos minutos, la esquina de José Vocos y General Paz de la localidad de Arroyito, se llenó de vecinos curiosos y conmocionados por lo acontecido. También la madre de Lorena y el viudo llegaron al lugar, la primera sin tocar nada que obstruyera a posteriori la investigación. Pero Cristian se mostraba nervioso y no quería salir, volteó una heladera, se cortó y ensució con sangre, tocó algunas cosas de la farmacia, aun sabiendo que eso complicaría las cosas.

Allí, el viudo advirtió la falta de algunos medicamentos, perfumes de una vitrina, además de la cartera y el celular de Lorena. Por lo que desde un comienzo se barajó la hipótesis del robo. La joven no alcanzó a abrir el local, ya que la puerta de la esquina estaba aun cerrada. Al parecer, los maleantes habrían entrado por la puerta del costado, que solo podía abrirse por dentro.

“Desde aquél momento, comenzó nuestro calvario, había que empezar a pedir justicia”, asegura Paola Auban, la hermana de la víctima. Y no es para menos, pues el fiscal José Argüello que llevó adelante la investigación, demoró tres años en establecer las posibles causas del hecho y encontrar a los presuntos responsables. Si bien, la familia Auban sospechaba del viudo, no encontraban ninguna prueba contundente y sostenible que lo demostrara.

LOS IMPUTADOS
Según el fiscal de instrucción, hubo pruebas suficientes para determinar que Bizone, Jonathan Arias, un joven con antecedentes de robo, y una tercera persona que aun no fue identificada, participaron del asesinato de Lorena. Ese tercero, podría tratarse de Alberto Flores, sin embargo no hay indicios de su presencia en el lugar de los hechos.

Cristian Bizone fue detenido cuando se encontró un bolso en la terminal de Córdoba con pertenencias de Lorena que habían sido sustraídas de la farmacia. Apareció allí adentro también un guante de albañilería, que luego de su análisis fue clave para que el viudo quede en la mira. Los perfiles genéticos que se detectaron en dicho guante serían compatibles a los de Cristian,   Lorena y a un tercero no identificado. Cabe destacar que en el rostro golpeado de la joven, se halló un hilo del guante en cuestión.
En tanto, Arias fue relacionado al hecho y posteriormente detenido a raíz de la declaración de una mujer vinculada al ambiente de la prostitución, a la cual el hombre le habría confesado que “se les fue la mano” con la farmacéutica.

Por su parte, Alberto Flores el tercero de los imputados, se ve involucrado en la causa por encubrimiento. Él sería quien habría vendido el celular de Lorena en la Galería Norte del centro cordobés. Además conocía a Bizone de la noche, pues “El Calmado”, como lo conocen a Flores, trabajaba de seguridad en whiskerías y prostíbulos de la zona.

EL JUICIO
Finalmente y luego de cinco años de espera, llega la hora de la verdad. En un juicio por jurados populares en los Tribunales de San Francisco se definirá el destino de los imputados. Esta mañana a las 9 se dará inicio a las audiencias que recibirán más de 60 testimonios, y se desarrollarán en doble turno. De esta manera,  se extendería seguramente por más de una semana.

Si bien es inevitable comparar este hecho con el caso Urquiza 94, donde se descartó rápidamente la hipótesis del robo por la aparición de Forti y posteriormente del video de seguridad de Codini; en la investigación por la muerte de Lorena, quedan muchos cabos sueltos y las pruebas que sostienen la acusación del Fiscal Argüello a los imputados podrían no ser lo suficientemente sólidas.

Ahora es el turno de la Justicia, no sólo la familia Auban espera este momento, sino todos los vecinos de Arroyito, quienes se solidarizaron y unieron en marchas reclamando el avance de la investigación. Ahora es el momento, sólo resta esperar.

lunes, 12 de marzo de 2012

DETRÁS DE ESCENA: UTN SAN FRANCISCO

La Universidad Tecnológica Nacional,  se instaló en nuestra ciudad a fines de la década del 60 y comenzó a formar profesionales desde 1970. En aquella época, la Casa de Altos Estudios dictó a lo largo de dos años clases en un sector del edificio de la Comunidad de Hermanos Maristas, que había sido cedido para tal fin. La inscripción de alumnos era tan numerosa, que urgía la necesidad de contar con un edificio propio.


Finalmente y luego de una serie de tratativas, en agosto de 1974, la UTN se trasladó al lugar donde actualmente se encuentra, por Av. de La Universidad. El edificio está emplazado dentro de un predio de 40 hectáreas, cuenta con tres plantas donde alberga aulas, laboratorios, dependencias administrativas,  biblioteca. Además posee un playón deportivo con canchas de básquet, fútbol y hockey.




Al presente cuenta con cinco carreras de grado, Ingeniería Electromecánica, Ingeniería electrónica, Ingeniería en Sistemas, Ingeniería Química y Licenciatura en Administración Rural. Además esta casa de estudios ofrece carreras de pre-grado, post grado y diferentes tecnicaturas. En la actualidad, la UTN tiene 1800 estudiantes regulares, pero la cantidad de graduados varía de año a año, aun así es un número reducido en comparación a carreras ajenas a las ciencias duras.


La UTN continúa creciendo, apuesta a la construcción de un comedor universitario y aulas con mayor capacidad. Además, según el Ing. Daniel Ferradas, Decano de la Universidad, apuntan al progreso y a los avances, no sólo en materia de investigación, sino también en mejor calidad a la hora de estudiar. Y se atrevió a revelar un plan a futuro, de una residencia universitaria para todos los jóvenes que llegan desde otras localidades a formarse profesionalmente.


Cada una de las carreras tiene distintos grupos de investigación que llevan adelante diferentes áreas del conocimiento. La electromecánica, electrónica, ingeniería química  e ingeniería en sistemas. Los grupos cuentan con un docente investigador, otros docentes, alumnos y graduados.



"Tenemos alrededor de 50 alumnos participando en todos los grupos de investigación. La Universidad tiene un sistema de becas para incorporar a los alumnos a la investigación y a graduados para que trabajen en ello y luego se enlazan con las becas de pos grado, maestrías y becas doctorales", explica el Ing. Javier Saldarini, a cargo del Área de Ciencia y Tecnología. 






"Se apuesta a la generación de los propios recursos humanos", asegura Saldarini. Hay un laboratorio de máquinas eléctricas que se encuentra en el Parque Industrial,  en la empresa WEG, se hacen ensayos de motores eléctricos para todo Latinoamérica. Además, en el laboratorio del Área Química, se analiza agua, alimentos y efluentes. También tienen a cargo la auditoria de los alimentos y de las instalaciones de los comedores y las cocinas de Paicor.









La Universidad cuenta con una importante biblioteca y salón de lectura. Además tiene un sector donde los alumnos pueden acceder con modernos equipos a  bibliografía digital. 


Detrás de las aulas y laboratorios se encuentra el amplio campo de deportes, con canchas disponibles para que los alumnos puedan practicar. 









El Centro de Comunicaciones es uno de los pilares en materia de avance tecnológico. Cuentan con Internet 2. "Nos conectamos con cualquier universidad de mundo por medio de videoconferencia y estamos en vivo y en directo dialogando. Se usa mucho para capacitación", relata el Ing. Saldarini  Se pueden conectar hasta 18 puntos en simultáneo. Muchos docentes del exterior prefieren no viajar y utilizar este sistema para conectarse y dar conferencias.


Para quien nunca tuvo la posibilidad de ingresar, no imagina ni puede magnificar las dimensiones que tiene la UTN en nuestra ciudad. A través de estas imágenes intentamos mostrar,  acercar y difundir a los sanfrancisqueños lo que no se ve más allá del muro de ingreso. 

viernes, 9 de marzo de 2012

UN FELIZ ATERRIZAJE. La historia del Guaraní II y su llegada al Aero Club San Francisco. El primer avión argentino en cruzar el Atlántico

La pasión por volar le pertenece al hombre desde que supo desafiar su propia naturaleza, aunque no es de multitudes, hay quienes disfrutan su tiempo libre en el aire desde el Aero Club de la ciudad. Hace 10 años que el “Guaraní II” llegó a la entidad, no sólo para señalizar la entrada del predio, sino también para convertirse en emblema y reliquia de la institución. Detrás de esa nave y su colocación en el pedestal, una historia aguarda ser contada.

El ingreso al aeroclub debió esperar 69 años para contar con el emblemático avión, señalizando la existencia del lugar, pues más allá del pequeño cartel reglamentario de vialidad sobre la ruta, nada indicaba la presencia del club. Hasta el setenta aniversario, nunca prosperó ninguna gestión para conseguir un avión fuera de servicio.

El actual presidente de la institución y de la época de colocación del Guaraní, José Román, relató orgulloso la forma en que se consiguió la nave, y lo que ésta representa.  “No es fácil encontrar una máquina fuera de servicio para colocar afuera”, indicó Román. A través de una serie de pasos y “una buena dosis de suerte”, al decir del hombre, se conectaron con  un señor que hacía muchos años había sido piloto de la institución. El hombre sirvió de nexo para el arribo del avión que no fue por aire sino por tierra.

Mediante este piloto, Norberto Marchetto, que había formado parte de la institución hasta algún tiempo atrás, se realizó la gestión en la base aérea de Paraná. En aquélla ciudad había unos aviones desmantelados y hacía varios años fuera de servicio, precisamente lo que el Aero Club San Francisco necesitaba.

“Fue toda una movida traerlo, desarmarlo, transportarlo, intervino mucha gente; incluso hubo que cortar una parte de la cola, porque no pasaba por el túnel subfluvial.  Mucha gente fue hasta Paraná a ayudar a trasportarlo de manera voluntaria”, relató el presidente a Romántica. Más allá de la odisea que representó trasladar la nave, la satisfacción que trajo a los miembros del club, llegó a llenar los casi setenta años sin un emblema.

Cuando el Aero Club celebró su aniversario, el avión ya estaba en San Francisco, sin embargo el pedestal no había sido construido por falta de tiempo y presupuesto, por lo cual no pudo ser colocado donde correspondía. Permaneció casi un año estacionado en la plataforma, hasta que se pudo poner en el lugar donde estaba dispuesto.

Este avión no fue uno más, fue  una aeronave construida y volada en la época de oro de la aviación militar del país. Uno de los primeros transportes que tuvieron motor biturbohélice en América Latina, con mayor autonomía, velocidad y consumo. Semejante importancia, radica en que fue el primer avión construido en la Argentina en cruzar el Atlántico, pues sólo se realizaron 22 naves de este tipo, y una de ellas hoy engalana el ingreso al club. La nave tiene 19,6 metros de envergadura, 15 de largo y su cola mide casi seis metros.

Un fallido antecesor

Con anterioridad al Guaraní, en el club permaneció por largo tiempo un DC-3. Este avión fue encontrado en Colonia Marina, al parecer era tripulado por unos contrabandistas que lo abandonaron. En aquella época, el Aero Club quedó como depositario judicial y el avión fue trasladado a San Francisco. Estuvo por algunos años en la entidad y podía ser apreciado por todos, incluso por quienes transitaran por la ruta 19. Salió tres veces  a remate y no aparecieron compradores, por lo que la nave pasó a ser patrimonio del aeródromo.

Una vez que el DC-3 perteneció a la entidad, en la comisión directiva comenzaron a barajar dos posibilidades; que sirviera como elemento identificatorio del club o bien, venderlo y con ese monto adquirir aviones livianos. Finalmente prosperó la última postura, una importante reliquia histórica quedó reducida a chatarra y vendida por poco dinero. El avión era irrecuperable para volar, sin embargo podía haber cumplido perfectamente el papel que hoy tiene asignado el Guaraní II.

“Hay gente a la que no le gusta la historia, que no está en el tema de preservar cosas. Fue realmente una lástima que se haya perdido un DC3, una aeronave de mucho valor”, confesó Román. En el Aero Club sólo quedó una hélice de aquél antecesor, que puede verse en un monolito, dentro del predio.

Este año, se celebrará el 80 aniversario del club y según el dirigente, “no se hará un solo evento, sino que durante el año habrá encuentros y festivales”. Para Semana Santa se realizará un campeonato nacional de aeromodelismo, en noviembre, un campeonato nacional de planeadores y además de seguro un evento en relación al paracaidismo. “Lo que se hizo para los 70 años del club fue muy grande y hoy no estamos en las mismas condiciones económicas que entonces”, manifestó con nostalgia el actual presidente.


Han pasado casi diez años de la colocación del Guaraní II, para algunos es simplemente un avión, otros ni siquiera se han detenido a observar, muchos desconocen su historia. Sin embargo, hay para quienes esta nave representa parte de su vida, años de trabajo, esfuerzo, dedicación, satisfacción, un anhelo cumplido, un arduo, duro, pero feliz aterrizaje. 



jueves, 8 de marzo de 2012

GRACIELA, MANOS QUE CURAN EN SAN FRANCISCO (PARTE 2)

Nuevamente en la casa de Graciela, ya no tenía exclusividad, pues debí compartir la tarde con cientos de desconocidos. Nadie sabía quién tenía a su lado, todos venían con el único propósito de ser curados. Desde las cinco de la tarde hasta que el sol cayó estuve firme, me fui del lugar y aun continuaba llegando gente. Personas de todas las edades, mujeres con niños pequeños, hombres acompañando esposas, jóvenes por doquier, ancianos doloridos y esperanzados.
Precisamente a las cinco la mujer abrió las puertas de su casa, los aproximadamente quince que estábamos afuera ingresamos a aquél living, especie de santuario donde Graciela reza. Para asistir, al mediodía cada uno debe pasar por la casa a retirar un número de orden, con el que la mujer atiende. Aun así, hace muchas excepciones principalmente con ancianos y gente de otras localidades.
Alcancé a sentarme en un rincón, donde tenía vista privilegiada de lo que iba a acontecer, pues era tan grande la cantidad de gente que arribaba  a la casa que la puerta de entrada jamás se cerró. En primer lugar, una mujer se sentó a su lado, Graciela le preguntó su dolencia y en voz baja comenzó a rezar. Luego pasaron niños, mujeres mayores y personas que simplemente llevaban consigo un foto de un ser querido, ya que también con el retrato y el nombre completo, la mujer asegura que puede sanar.
Muchas de las personas que estaban a mi lado, eran asiduos visitantes de la señora que iban a agradecer y a que Graciela les rece nuevamente. Todo parecía normal, como cualquier persona cristiana que ora por la salud, no vi nada diferente, nada que me llamase la atención. Hasta que una mujer se sentó y sin tocarla, Graciela comenzó a toser y a hacer caras de preocupación. La señora se desvaneció, la tomó en sus brazos y cuando se reincorporó comenzó a llorar, fue lo más extraño que ocurrió aquella tarde. Sin embargo, eso no significaría que la mujer estuviese curada.
Algunos se acercaron solamente a dejar su testimonio en el libro de actas de la mujer. El padre de una pequeña trasplantada de médula, luego de escribirlo, relató para todos los presentes cual había sido el milagro concedido. Del mismo modo, una abuela contó en detalle el problema grave de salud que había tenido y que hoy era un simple recuerdo.
Graciela está convencida de lo que ella es capaz de hacer, pues su mirada honesta y trasparente le impediría estar fabulando. Aun así, pienso que lo que esta mujer hace,  es rezar, con cadenas de oración por quienes tienen su fe intacta y necesitan sostenerla. Es imprescindible ir varias veces, no es suficiente con un solo rezo. Aunque ella sostiene que “depende de cada caso”.
Al finalizar cada sanación, quien lo desee, ya que no es obligatorio, puede colaborar con dinero en una alcancía que tiene como fin la caridad a una institución de bien. Algunos dejan varios billetes, otros unos centavos y otros directamente no colocan nada. Esto último no es proporcional a la intensidad del rezo, por supuesto.
Estando en un pequeño espacio, donde por momentos, parecía faltar el aire, alrededor de 20 almas diferentes pasaron sentadas en la silla del lado. Con paciencia cada uno espera su turno y si hay alguna urgencia (llámese mujer grande, bebés o personas en sillas de ruedas) nadie se queja y aguardan su momento de oración. Cada semana se suman más personas que con fe ciega, y con la esperanza puesta en Graciela y su intercesión ante Dios, aguardan su sanación. No es  creer o reventar como sostiene el dicho, se trata simplemente de creer o no, sujeto, claro, a las debilidades del ser humano.



lunes, 5 de marzo de 2012

GRACIELA, MANOS QUE CURAN EN SAN FRANCISCO (PARTE 1)

Ella es sanfrancisqueña por adopción, su nombre es Graciela, una mujer simple con una mirada trasparente, que la exhibe tal cual es. No tiene filtros, pues dice lo que piensa y siente. Hace cuatro años tuvo una aparición en su casa, la Virgen de Guadalupe se dejó ver por ella al lado de la ventana. Desde aquél día, que precisamente celebraba su cumpleaños, la mujer descubrió que algo extraño le sucedía. Al siguiente día, encontró pétalos de rosas junto a una imagen de la misma virgen que tenía en su casa.

A las 21 fue la cita, sólo conocía su nombre y algo de lo que hacía. No sabía con qué me iba a encontrar esa noche, pero lo misterioso me atraía. Llegué a su casa, dispuesta a escuchar, a dejarme convencer de lo que me decía, a dejar de lado un débil escepticismo que hace poco tiempo me invade. No voy a negar que sentí intriga por saber cómo sucedía, pero mientras la escuchaba parecía que no existían explicaciones, que todo era una cuestión de fe.

Cuando ingresé a su domicilio, me recibió muy gustosa, con un cálido saludo. Pasamos de inmediato a un living lleno de imágenes religiosas, velas y flores, una especie de santuario, donde Graciela recibe todas las semanas infinidad de personas. Una mujer sumamente creyente y con mucha paz interior que trasmite con su mirada. Hasta aquí todo marchaba bien, yo estaba ahí frente a ella, iba a contarme todo acerca de su don, que mi pragmatismo me impedía creer.

Graciela afirma con total certeza que es una elegida como instrumento de Dios, pues ella reza haciendo una imposición de manos sobre el dolor o afección y las personas son sanadas. “El que cura es Dios”, dice Graciela todo el tiempo. La señora no cobra por su ayuda, pues ora día y noche por quien lo necesita. Todas las semanas recibe en su casa gran cantidad de personas, familias enteras que imploran su ayuda.

Cuando conversábamos sobre los “milagros” realizados, y ante mi cara de descreimiento, la mujer trajo a la mesa un libro lleno de hojas escritas con testimonios de quienes habían sido bendecidos, sanados y ayudados por ella. Páginas enteras con historias reales, firmadas con número de documento y en algunos casos hasta el teléfono de contacto.

Al leer los testimonios tuve una rara sensación, escalofríos me corrieron por todo el cuerpo, no voy a negar que sentí temor, al parecer estaba frente a algo lógicamente inexplicable. Quizás era cuestión de fe, tal vez se trataba de algo sobrenatural de lo que estaba siendo parte. Luego  Graciela me mostró un video acerca de la Virgen de Guadalupe, donde se relata la historia, similar a lo que le sucedió a ella misma.

Después de dos horas que pasaron desapercibidas, emprendí mi regreso a casa. Sin dudas fue una experiencia religiosa, de sus labios salieron historias muy fuertes, podía ser esta la oportunidad de amigarme con el misticismo. Ella no quiso hacer una nota porque considera que es una forma de publicitarse, y no es lo que pretende. Me comprometí a volver un día de oración, me interesa ver con mis ojos, lo que esos más de 150 testimonios dejaron boyando en mi cabeza.