jueves, 21 de junio de 2012

HERIDAS QUE AUN SANGRAN EN SAN FRANCISCO. Una mujer dolida cuenta su historia

El pasado 23 de marzo, durante un acto escolar en la escuela Profesor Bailón Sosa, uno de los docentes de la institución, Aníbal Gaviglio, refutó con vehemencia los dichos de Mirta Gallegos, esposa del Dr. Boscarol, víctima de los militares. Además aseguró que los desaparecidos de la dictadura no fueron 30 mil, sino muchos menos. La polémica generó un importante revuelo en la sociedad sanfrancisqueña y especialmente entre los miembros de la Comisión Memoria, Verdad y Justicia. Hoy la señora del médico pidió su derecho a réplica.
Prof. Aníbal Gaviglio
El dolor de la señora Gallegos no es comparable a ningún otro, no sólo las fuerzas policiales mataron a su esposo sino que luego de 38 años debió pasar por una situación incómoda, pues Gaviglio puso en duda lo que Mirta hacía varios días venía relatando en diferentes escuelas de la ciudad. El docente  dijo que José Luis Boscarol murió en un accidente de auto cuando huía de la policía, luego de haber copado junto a otras treinta personas del ERP la fábrica militar de Villa María.
Amparó sus dichos en una supuesta familiaridad con Boscarol y que por eso sabía cómo habían sucedido las cosas. Por otro lado manifestó que Gallegos no sabe qué pasó porque ella estaba prófuga. “Sí, eran parientes muy lejanos con José Luis, sin embargo eso no implica que él sepa y tenga la verdad y mucho menos hable con esa liviandad de un hecho tan doloroso”, explicó Mirta.
En una extensa charla, la mujer nos narró todo lo sucedido aquél agosto de 1974, acompañándolo con pruebas documentales que acreditaron su relato. José Luis Boscarol se dirigía con un compañero en su automóvil por la ruta 36 camino a Alta Gracia, cuando fue interceptado por un patrullero, cómo no se detuvieron, los policías comenzaron a disparar y Boscarol desvió el auto, perdió el control y dio varios vuelcos. Los dos estaban con vida cuando los uniformados los vieron y los trasladaron al hospital de Alta Gracia.

Esta versión es lo que realmente ocurrió y  se desconoció hasta la aparición de los expedientes del juicio que iniciaron por la toma de la fábrica en Villa María. Allí declararon tres policías que dejaron al descubierto que el médico no murió en el accidente, sino que ambos fueron trasladados con vida. Sin embargo, es claro que la persecución y la balacera fueron los factores determinantes para que falleciera, la actitud represiva de las fuerzas de seguridad.
Los oficiales Ramírez, Fernández y Peters declararon en la causa, este último manifestó: “El auto estaba con las ruedas para arriba, notándose que había dado varios tumbos, encontrándose una persona sentada, pero inconsciente del lado derecho y del mismo lado, como si hubiese rodado, otra persona boca abajo (…) El que estaba sentado estaba inconsciente pero con vida y el otro también estaba con vida, los trasladaron al hospital de Alta Gracia”.



Parte de una declaración del Cabo Peters, en el expediente del caso de copamiento de la fábrica militar de Villa  María en 1974, allí manifiesta que Boscarol no murió en el accidente.

“El sacarlo con vida en esa época significaba que no iban a ir a buscarlo con una camilla, si se estaba desangrando no lo iban a curar. Lo deben haber tirado y dejado morir”, contó Mirta. Lógicamente, sostiene la mujer, que todos los medios en aquél momento estaban dirigidos por los militares, las cosas que se publicaban eran convenientes para ellos, por ese motivo tampoco se podría haber leído lo que realmente pasó.
Gaviglio no solo desestimó lo relatado por la señora Gallegos, sino que además afirmó que ella también participó en la toma de la fábrica en Villa María. Él está convencido porque lo leyó en un libro de un ex cuñado de la mujer que noveló todos los hechos, pero, según la mujer, no es verídico. “Yo ni siquiera había leído ese libro ni sabía de su existencia. A raíz de eso además se generaron problemas en la familia”, confesó Mirta.
Por otro lado, el profesor de la polémica aseguró que la señora del doctor cobró una importante suma de dinero por la desaparición de su marido. Luego de una serie de cartas documento intercambiadas entre Gallegos y Gaviglio, y ante la negativa de retractarse del docente, Mirta decidió dar a conocer sus pruebas y demostrar que nunca mintió.
Mirta, junto a Susana Crosetto y María Depetris, está escribiendo un libro acerca de los desaparecidos de la dictadura en San Francisco y la región. El mismo contendrá testimonios y comentarios de los familiares y amigos de cada uno. Tuvieron un trabajo muy importante de investigación y recopilación de datos que en los próximos meses estará publicado. Sería más que injusto que un hombre ponga en duda una historia, que por más increíble e impensada que sea, en algún momento formó parte del presente de una generación.

miércoles, 20 de junio de 2012

UNA MUERTE OLVIDADA EN SAN FRANCISCO

El pasado 9 de abril se cumplieron dos años de la muerte de Víctor, un hombre de 48 años que perdió su vida en un confuso episodio que no tuvo difusión y rápidamente fue olvidado.  Fue víctima de un accidente, que su madre aun no comprende y sostiene, se trató de un atentado. Cuando volvía de trabajar en su moto, un vehículo se le atravesó a mitad de calle Caseros y lo embistió.  Fue trasladado al hospital y luego a la Clínica Cruz Azul, donde en menos de una semana falleció.
“Me hubiese gustado tener 20 años menos, hubiese hecho justicia con los que le robaron la vida a mi hijo”, comenzó diciendo Modesta, quien no pudo retener su llanto. Esta madre sufre a diario la muerte de sus hijos, pues tres de los siete que tuvo perdieron la vida. La mujer trabajó siempre para poder formar la familia que no tuvo de chica. Una enfermedad le arrebató la vida a sus otros dos hijos, pero a Víctor fue la fatalidad que lo llevó.
La mujer afirma que a su hijo lo mataron y nadie, ni siquiera los propios médicos hicieron algo para salvarlo. “Lo de mi hijo estaba todo armado”, asegura Modesta. No hubo testigos, nadie vio nada, es prácticamente imposible en una calle tan transitada como Caseros a las ocho y media de la noche. “Nadie colaboró, son todos sordos, ciegos, mudos”, explica esta madre con un nudo en la garganta.
Esta madre está segura que un hombre de un pueblo cercano que tiene un desarmadero de auto, les dio un vehículo a estas cuatro personas, un vehículo que no tenia seguro. “Nunca los llamaron a declarar, el tipo del desarmadero les puso un abogado, a mi hijo nadie, porque no teníamos dinero”, explica Modesta.
Víctor solo tenía un brazo quebrado, estaba totalmente consciente. El día que murió, había estado conversando con su mujer, lo llevaron a hacer un estudio, tardaron alrededor de dos horas y le avisaron que estaba sin vida. Modesta siente impotencia porque su hijo no fue atendido como debiera y asegura que todo quedó en la nada porque no tenían dinero y porque a su esposa no le inquietó saber que había sucedido con su marido.
“No les sobraba la plata, pero vivían bien porque mi hijo siempre se deslomó por su familia, estaba pagando un plan de un auto cuando murió. Y mi nuera puso un abogado para poder adjudicarse el coche y no para esclarecer la muerte de Víctor”, confiesa la señora.
Con un pañuelo blanco, Modesta seca las lágrimas que deja caer cada cinco minutos, lágrimas que materializan el dolor y la angustia que vive todos los días. Las paredes de su casa están empapeladas con fotos de su gran familia. Nació en el campo en una familia humilde, la dieron de bebé como alguien que da un perro, a una familia que no tenía hijos. Dormía sobre una lona en el piso como un animalito. “Yo me dije, algún día voy a formar una hermosa familia y lo hice. Una casa llena de gente, yo no sabía lo que era un abuelo, un tío. Y de esta forma se me fue todo lo que había construido”, se lamenta muy angustiada.
La desazón que la invade es muy fuerte porque el caso de su hijo pasó desapercibido en la sociedad sanfrancisqueña y principalmente en la justicia, que rara vez está del lado de los desprotegidos. Modesta quiere que la gente sepa lo que le pasó a Víctor, un hombre trabajador, buen esposo y padre. "Quiero que la gente sepa cómo terminó la vida de mi hijo, porque nadie supo nada. Esa misma noche mi hijo tendría que haber sido trasladado a Córdoba, seguro estaría con vida todavía”, manifiesta con voz entrecortada.
Todo parecería indicar, según relata esta madre que todo estuvo armado, el accidente, la posterior desatención en los nosocomios, la falta de difusión  y el rápido olvido. Tal vez el caso de Víctor fue uno más de los tantos archivados, donde la balanza de la justicia se inclina para el lado equivocado.

jueves, 14 de junio de 2012

REGISTRO DE VIOLADORES EN SAN FRANCISCO, EL PROYECTO QUE NO FUE


El abuso sexual es uno de los flagelos más grandes a la integridad y dignidad de las personas y a menudo se conocen más casos, incluso protagonizados por depravados que ya cumplieron su condena. Salen a las calles e intentan insertarse socialmente, pero las estadísticas indican un alto porcentaje de reincidencia. El problema radica en que podemos encontrarlos en cualquier parte, en el trabajo, en la confitería o tal vez a la vuelta de la esquina. Durante la intendencia del Dr. Madona, la Concejal Olga Ficetti instaló el tema y plateó la necesidad de contar con un registro de violadores, sin embargo ante la negativa de gran parte del Concejo, la idea no prosperó.

La multiplicación de casos o tal vez  de denuncias y la difusión masiva de agresiones sexuales, principalmente a niños en el último tiempo ha puesto en evidencia que si hubiésemos contado con este registro, probablemente se habrían prevenido muchos de estos aberrantes episodios. La Dra. Ficetti contó que en aquél momento, dentro del Concejo se alzaron voces en contra de la idea, tildándola de inconstitucional.
“Escuché mucho la palabra inconstitucional, todo depende en el derecho desde el punto de vista de donde se mire. Por ejemplo, todos los comerciantes tienen para defenderse de los deudores morosos un registro de deudores, bases estadísticos, dentro de una ciudad, provincia o país. Todo comerciante puede acceder para defender su capital. Entonces porqué no podemos tener un registro de estas personas para cuidar y preservar nuestra integridad física. La dignidad de la persona y muchas veces la vida”, relató la ex Concejal.

Río Cuarto sentó precedentes
Cuando la Dra. Ficetti manifestó su idea, con anterioridad había investigado antecedentes al respecto y se contactó con el Concejo Deliberante de Río Cuarto, donde ya contaban con una ordenanza. El Dr. Hernán Ternengo, Concejal en aquél momento y psiquiatra, fue quien presentó el proyecto en aquella ciudad, dijo que los violadores son enfermos crónicos y su patología es irreversible, por ese motivo debe tener una mirada o acompañamiento del Estado durante toda su vida. Aun así, este registro no estaría a disposición de la gente común, sino sólo al alcance de la policía y la justicia.
“El médico me habló y me definió la personalidad psicopática del violador, el abusador, que finge ante la sociedad ser una persona honorable y después adentro de esa persona existe un monstruo. Hay que ponerse por momento en la piel de esta persona que puede llegar a excitarse con un niño de tres años. O criaturas que son de su propia sangre, porque algunos son padres biológicos, tíos, abuelos, hermanos”, explicó la Dra. Ficetti. En San Francisco se buscaba que este registro fuera de acceso público y contara con los datos necesarios para identificar al posible agresor sexual.
Existen muchos organismos y entidades que colaborarían con el proyecto y además les gustaría implementarlo a nivel nacional. Es un tema sumamente sensible para la sociedad y probablemente hoy habría menos voces defendiendo la no estigmatización del violador. “Hay tantos tipos de delitos así, que se cometen en la vía pública, dentro del mismo hogar. Pero si un padre es capaz de violar a su propio hijo, también es capaz de hacerlo con el hijo de un vecino o cualquier otra criatura”, agregó Ficetti.

Datos que irían al registro
El registro  hubiese contado con los datos del abusador, como el nombre y apellido, la dirección, lugar donde trabaja y una foto. Datos que deberían actualizarse periódicamente, pues uno no sabe si esa persona tiene contacto con alguno de sus hijos, de esta manera podrían haberse prevenido más violaciones.
Uno de los argumentos que formularon para rechazar la idea de la Concejal fue que si se publicaban los datos de los abusadores, se estaría agraviando a la familia del mismo. Porque se pondría en evidencia y afectaría la integración social no sólo del delincuente sino además de todo su grupo familiar. La Dra. expuso que ese garantismo con el cual se preserva la identidad del violador sería la contracara de la desprotección que tiene el ciudadano común.
“Una familia que tiene un abusador cayó en desgracia, pero de la misma manera cayó en desgracia la familia del abusado. Creo que sobran las palabras ante la realidad social que existe. Todavía debe haber una cantidad impresionante de casos que se ocultan en el seno familiar, incluso de madres que son cómplices de su marido o de su segunda pareja, que saben, que consienten que esa persona abuse de sus hijos”, recalcó la mujer.

El principal problema que afecta a la sociedad quizás no sea este, pero forma parte de una cruda realidad que podría cambiar, contando con herramientas como este registro. La idea podría volver a tratarse y debatirse, pues cada vez es mayor el número de casos que se conocen. Recordemos que todos podemos pasar una situación de violación, nadie está libre de este flagelo. “En ese momento no se dio y todo quedó en un simple deseo mío, en la posibilidad de haber podido contribuir con la sociedad”, finalizó algo desilusionada, la ex Concejal Ficetti.

  

martes, 12 de junio de 2012

LA BUROCRACIA SOBRE LA NECESIDAD


Con notable preocupación y dolor, Juan Reynoso se acercó a FMR 90.7 a contar la desesperante situación que está viviendo. Este sanfrancisqueño relató que desde hace tres meses, Anses no le paga la Asignación Universal por Hijo (AUH), debido a que el hombre percibe un subsidio municipal. Este último está destinado a la compra de materiales de construcción, pues anhela sobre todas las cosas terminar una piecita para poder vivir con su familia.


Este señor manifestó que en varias oportunidades fue al organismo estatal a reclamar y sólo recibió respuestas negativas. Argumentaron que no podía cobrar dos beneficios, más allá que la AUH sea un derecho de los niños, y desde el mes de febrero que no recibe los 200 pesos por cada uno de sus hijos.
Reynoso vivía con su familia en una tapera y se le cayó el techo encima, pidió encarecidamente a los gobernantes locales que le dieran la posibilidad de al menos construir un rancho con chapas. Por este motivo se le otorga un monto mínimo para que el hombre pueda levantar las paredes de un nuevo hogar. Actualmente habitan un garaje prestado y viven de las changas que puede hacer, además a la noche el hombre sale con un carrito a cartonear.
Tanto Juan como su esposa tienen claro que el dinero de la AUH es para sus hijos, para la escuela, comprarles zapatillas, ropa y cuanto necesiten. Pero se vuelve cuesta arriba poder mantenerlos si esos 200 pesos no llegan. En Anses aseguran que el caso de Reynoso no es el único y que se da porque la municipalidad ingresó datos al sistema donde se expone que está cobrando otro beneficio. Por ese motivo en este sistema, bastante “puntilloso” figuran dos ingresos (planes, subsidios o beneficios) y automáticamente se corta la AUH.
La solución, según manifestó Alejandra Ronconi, a cargo de Anses, es realizar una declaración jurada donde se detallen los montos y destinos de los ingresos, de esa manera se restablecerá el pago de la asignación. La mujer dijo que ya está hecha esta declaración y se dio lugar al reclamo. De esta forma, Reynoso cobrará a partir del próximo mes nuevamente por sus hijos y además se le abonará el retroactivo por el periodo impago.
Una vez más la burocracia se sobrepone a la necesidad, nunca se evaluó la situación de extrema pobreza que Juan y los suyos atraviesan. Sin dudas, este sistema que Anses utiliza y califica como excelente, tiene aun más carencias que la propia familia Reynoso.

viernes, 8 de junio de 2012

JOYAS QUE TRASCIENDEN LA REALEZA


A lo largo de la historia, las joyas han sido utilizadas con fines diferentes, desde el simbolismo de pertenencia a  la monarquía, una cultura o cierta religión hasta la ornamentación del propio cuerpo por gusto. Hoy tener una pieza de oro, un anillo, colgante o pulsera no es exclusividad de la realeza, cualquiera puede acceder a una. Aunque algunos lo consideren un gasto innecesario, para otros tener una joya importante genera una (falsa) sensación de poder y más aun, adquirirla se convierte en un capricho.

Si hay alguien en San Francisco que conoce al respecto, son Américo y Marcos, padre e hijo están al frente de Barbero Joyas en calle 25 de Mayo. Además de ser reconocidos en la ciudad, su vasta trayectoria les permitió ser testigos de cambios, económicos, sociales y culturales, en cuanto a la adquisición de joyas.
“Algunas cosas fueron cambiando, condicionado por la parte económica, antes las joyas tenían otro volumen, eran más grandes. Los grandes joyeros  se han perdido, primero por la demanda, después por lo económico. Si hoy vieran los orfebres de antes, un anillito de oro pequeño no lo creerían, hoy la realidad es otra, se busca más la parte comercial”, relata Marcos. Desde los 13 años está al lado de su padre, al frente del comercio y, aunque no se dedicó al taller como Américo, conoce de lleno los caprichos de sus clientes.
Confiesa que siempre intentó, y aun lo hace, dejar conforme a los clientes, que estén contentos, destaca que lo importante es tratar de brindarles una buena atención. “La confianza con los clientes se logra con un buen trabajo y el paso del tiempo”, asegura el hombre.
Es real que cuando uno quiere hacer un regalo, siempre quedará bien con un anillo, una pulsera, quizás una cadena o tal vez un reloj, hoy hay piezas para todos los bolsillos. “Cada cliente que entra acá puede sorprenderte, porque puede ingresar o a ver algo o solo a cambiar una pila o a soldar una malla. Podes vender un anillo de oro, o una pulsera de plata de 100 pesos, como también vender una pieza cara, de 10, 15 o hasta 20 mil pesos”, explica el joven Barbero.

Américo Barbero en su taller, realizando una pieza

Américo Barbero tiene una trayectoria indiscutible, pues junto a su hermano Víctor formó una gran empresa. Hace poco más de un año la sociedad se disolvió y hoy continúa junto a su hijo Marcos en el arte de las joyas. Américo es un hombre de pocas palabras, sin embargo cuando realiza su trabajo, sus manos hablan a través de las piezas que él hace.

Trabajo minucioso

“Antes las piezas grandes no las compraba todo el mundo, importante en peso, en tamaño, en gramos. Hoy quizás te venden una pieza más liviana, pero te cobran el trabajo o la piedra que tenga. Antes era más clásico, el brazalete, la cadena, el reloj de oro. Ahora ya no, el sistema de fundición ya no es el de antes. En relación  a los relojes, fueron desapareciendo los relojes a cuerda y automáticos”, cuenta el padre.

Objeto de deseo
En San Francisco, aunque es poco frecuente, hay personas que desean distinguirse adquiriendo una joya exclusiva. Algunos lo llamarán capricho y otros, sólo gusto. Por supuesto representa un costo más alto, ya que generalmente las piezas se confeccionan en serie. Sin embargo, aunque no son únicas sobre la faz de la tierra, Barbero sólo compra una para que no existan dos personas con la misma joya, al menos en la ciudad.

Pulsera con piedras de gran valor
“Si uno les dice que ese anillo es la primera vez que entra, que es el único, la gente lo compra con gusto. Con un entusiasmo diferente, pero al tiempo si viene y ve ese anillo en vidriera, te dice: ` ¡Ah, lo seguís trayendo!´ o `se lo vi a una conocida´. Y no lo quieren más porque lo tiene todo el mundo”, explica Marcos. Situaciones similares les tocan cuando va una pareja a encargar las alianzas para la boda. “Algunos bajan los diseños de internet y las quieren tal cual y no quieren que las tengamos como opción para ofrecer después, es común que pase”, confiesa el hombre.
En Barbero Joyas venden marcas importantes, una de las últimas incorporaciones a su stock fue Swarovsky, piezas con mucho brillo y un elevado costo. Aun así, cuenta Marcos sorprendido, que tuvo una excelente recepción y los mismos clientes las solicitan, inclusive algunos productos que todavía no tienen en vidriera.


Sin dudas las joyas son una buena opción a la hora de un regalo, su valor, además del económico, tiene que ver con lo sentimental. Es el caso de un anillo, una pulsera, una medalla, que no sólo reflejan el costo del metal, sino que cargan un plus afectivo que muchas veces trasciende generaciones familiares. Lo material pasa casi desapercibido.

jueves, 7 de junio de 2012

CASO LOMBARDI. TRES AÑOS DE PRISIÓN PARA CARIGNANO

Juan Carlos Caignano antes de recibir la sentencia
El Tribunal sentenció a Juan Carlos Carignano a tres años de prisión por encontrarlo autor intelectual de la golpiza propinada en febrero de 2005 al abogado Víctor Lombardi en la localidad de Arroyito. Además, solicitaron se investigue la participación en el hecho del ex intendente Gustavo Benedetti, la asesora letrada en aquél momento, Juliana Mendoza y del señor Gustavo Boetto, quien habría tenido complicidad con el imputado.

Pasadas las 10.30 de la mañana se dio inicio a la última jornada de debate, donde en primer lugar habló el imputado y luego se sucedieron los alegatos correspondientes de las partes. El acusado manifestó, teniendo en cuenta algunas declaraciones que lo involucraban, que por un lado él no tenía confianza con Araya y por el otro, que con Arroyo había mantenido una relación sentimental que no finalizó en buenos términos y que ella misma negó en la sala. 

Pezzano pidió 4 años de prisión
El Fiscal Pezzano, quien la anterior audiencia solicitó la ampliación de acusación, acusando además a Carignano de haber armado la versión del autoatentado en base al robo de un arma que tenía Lombardi en su estudio.
En relación a ello, el Fiscal evaluó todas las pruebas y testimonios, basando su alegato principalmente en las declaraciones del Comisario Araya y de la joven Macarena Arroyo. Ellos serían, según Pezzano, quienes habrían arrojado los datos más valiosos que comprometerían a Carignano, porque a ambos el imputado les habría confesado su participación como instigador. Para el Fiscal no existe posibilidad de inventar una historia tal y con tantos detalles, que a su vez coincidían.
Dijo Pezzano que en su alegato no tendría en cuenta los testimonios de Boetto, Benedetti y Mendoza, porque a su entender tuvieron en el hecho algún grado de participación. Aseguró que la golpiza a Lombardi tuvo indudablemente vinculación con el poder político. Y pidió que se investigue a estas tres personas.
Además solicitó que se le aplique una pena de cuatro años de prisión inmediata, por lo que luego del alegato del Fiscal, Carignano debió permanecer en la sala con custodia policial.
Por su parte, el Dr. Lombardi adhirió a la pena solicitada por el Fiscal Pezzano y expuso que había sido incomprensible para él que no hayan sido involucrados en la causa Boetto, Mendoza y Benedetti, lo calificó como un error del Fiscal de Instrucción de Arroyito, José Argüello.

Una sólida defensa
En tercer lugar, el Dr. Bernarte, abogado  de Carignano manifestó sus argumentos de defensa. Comenzó refiriendo a que fue el caso más dificil que le tocó porque siente impotencia, luego de escuchar algunos testimonios, sabiendo que su cliente es absolutamente inocente. El defensor reveló que está completamente convencido que Carignano no tuvo nada que ver en la golpiza a Lombardi. "Es ilógico que haya determinador sin que hayan aparecido los autores materiales", indicó el letrado.
Mencionó en su discurso extenso pero preciso, tres posibles atacantes de Lombardi, que veían al hombre como una amenaza, tenían algún tipo de contacto y podrían haber querido asustarlo o sacarlo del medio. Por un lado, el señor Pedro Solans, concesionario del balneario a quien Lombardi había denunciado por algunas irregularidades. Por otro lado, las autoridades partidarias del Comité UCR, ya que el abogado se había ido del partido y había formado una fuerza política importante. Y en tercero y último lugar, mencionó al gobierno municipal, ya que generaba malestar los dichos y constantes denuncias del abogado Lombardi.
Una parte importante del alegato la dedicó a poner en relieve diferentes contradicciones entre las declaraciones de Araya y de Arroyo, ya que el Fiscal Pezzano había hecho hincapié en estas testimoniales para encontrar a Carignano autor intelectual responsable.
No coincidían fechas, algunos fragmentos de sus declaraciones anteriores con las depuestas en sala. Además explicó porqué ambos querrían perjudicar a Carignano. El comisario para desviar las posibles miradas y críticas a su trabajo, ya que no había avances en la instrucción y además inspirado en resentimientos personales. Y Arroyo podría haber mentido en sus dichos con intención de venganza, ya que se desvincularon laboral y sentimentalmente en malos términos.
Según el Tribunal, Juan Carlos Carignano es instigador del hecho y lo condenaron a 3 años de prisión, de los cuales 8 meses deberá cumplir prisión efectiva. Además ordenaron que se continúe con la causa, investigando a Benedetti, Mendoza y Boetto.

miércoles, 6 de junio de 2012

GARRAFA SOCIAL EN SAN FRANCISCO


El frío comienza a apretar y a quienes no cuentan aun con red de gas natural, poder calentarse en el invierno, representa un gran gasto.  La garrafa social de diez kilos tiene un costo de 16 pesos igual al año anterior, es el gas que el Estado subsidia para que los segmentos más desprotegidos de la población puedan adquirirlo a módico precio. Aunque es el valor acordado, en San Francisco no todos los expendedores de garrafas lo respetan.  
Consultamos telefónicamente tres de los principales distribuidores de gas envasado de nuestra ciudad y encontramos algunas diferencias  entre ellos. El primer abastecedor que consultamos fue Priotti Gas, allí se respeta el precio de 16 pesos si uno busca la garrafa y en caso de entrega a domicilio, la de diez kilos tiene un valor de 30 pesos.
En Gas San Francisco,  sobre calle Interprovincial venden el gas pero no en la garrafa, es decir recargan envases que uno lleva. En este caso, el costo de la recarga de la garrafa de 10 kilos es de 16 pesos. Claro que no tienen entrega a domicilio porque no venden los envases.
En el tercer lugar consultado, Sereno Gas, sólo nos dieron el valor de la garrafa entregada en el domicilio. La misma tiene un costo de 35 pesos, monto ya subsidiado. En este comercio no se puede ir a retirar la garrafa para que tenga menor precio. Cuando preguntamos al respecto nos dijeron que había que preguntar directamente en las estaciones de servicio, que ellos sólo podían darme el precio por llevármela a mi casa.
Aunque estén próximas las temperaturas bajo cero, y el gas envasado sea considerablemente más caro que el de red, la garrafa social a 16 pesos es una importante ayuda para quienes carecen del ventajoso gas natural. Por eso, si en algún lugar quieren venderle la garrafa a un precio más alto, no acceda, reclame y denuncie.