miércoles, 23 de mayo de 2012

UN AÑO DE PRISIÓN PARA EL INTENDENTE DE COLONIA SAN BARTOLOMÉ

Esta tarde, por fallo unánime, el intendente de San Bartolomé, Norberto Magni fue declarado por la Cámara del Crimen de San Francisco autor responsable del delito de falsedad ideológica, y sentenciado a un año de prisión condicional. Además por dos años estará inhabilitado para ejercer cargos públicos.
Una larga jornada se vivió en Tribunales, luego de escuchar al último testigo solicitado por el Dr. Brito y a Magni ejerciendo su derecho de defensa, alegaron en extenso las partes y posterior a un cuarto intermedio, el Tribunal dio su veredicto.  Además determinó la supresión del documento público que había sido parcialmente falseado y la investigación pertinente del señor Bigoglio, el secretario de Gobierno del pueblo, también sospechado a partir del debate.
Norberto Magni, en su defensa dijo que varios vecinos de Colonia San Bartolomé le habían cedido terrenos a cambio de la construcción de casas y nunca había tenido inconveniente. Contó que el mismo Bustos había ido a hablar con él para hacerlo también. Explicó que lo que hizo fue por no saber, no con mala intención.
El Fiscal de Cámara Víctor Pezzano alegó de forma muy contundente, de acuerdo a la documentación y a las testimoniales en audiencia. Manifestó que hubo un importante perjuicio económico y un despojo del bien, es decir, el terreno de la familia Bustos. Especificó que fueron responsabilidad del Poder Ejecutivo, estas apariencias de legalidad y que por supuesto, a su criterio, esto no estaba hecho por alguien que desconocía el procedimiento.
A partir de las declaraciones que se sucedieron a lo largo de estas tres jornadas, el Fiscal confirmó dos cuestiones importantes, en primer lugar quedó demostrado que José Bustos ocupó siempre la casa a excepción de un periodo en el que estuvo trabajando en el campo, pero siempre conservó la posesión de la vivienda. Y por otro lado, que la Municipalidad nunca ejerció acto posesorio del lote, menos aun por 20 años.
Un punto que destacó Pezzano fue que a su juicio, cuando la Municipalidad recibió la intimación de la familia Bustos, debería haber acordado con todos los hermanos para no tener necesidad de llegar a la instancia penal. Aun así, no lo hicieron y los Bustos decidieron llevar el caso hasta las últimas consecuencias. El Fiscal solicitó que se agregase la calificación de delito de estafa, ya que consideraba que la falsificación se había realizado con ardid, una maquinación fraudulenta que ocasionó un perjuicio económico concreto.
El querellante particular, Dr. Víctor Lombardi en representación de los hermanos Bustos, adhirió en todos los aspectos al alegato del Fiscal Pezzano, en cuanto a la acusación y a sus argumentos. Recalcó que el accionar del imputado no concuerda con el de un intendente, ya que se manejaba y actuaba en condición de la confianza pública que había logrado. Solicitó también la supresión de la escritura, ya que aunque era un documento válido, tenía contenido falso.
Por su parte, el Dr. Marcelo Brito, defensor de Magni manifestó su alegato que se extendió por más de dos horas. La mayor parte de su discurso estuvo orientada por la referencia a textos jurídicos y a autores del derecho penal. Además leyó parte de jurisprudencias que podían ser antecedentes de este caso, sin embargo, respecto al contenido de defensa de Magni, poco dijo. Indicó que el Fiscal lo desconcertaba porque mostraba demasiados “baches jurídicos” en su alegato. Claro que solicitó la absolución y la restitución de Magni a su puesto público de intendente.
Los Jueces técnicos ya votaron y decidieron de forma unánime que Norberto Magni deberá cumplir un año de prisión condicional y que durante dos años no podrá ejercer ningún cargo público. Magni se retiró de Tribunales en absoluto silencio, se negó a dar declaraciones. Está dispuesta para el día 4 de junio al mediodía la lectura de los fundamentos de la sentencia.

martes, 22 de mayo de 2012

CON LA PALABRA NO BASTA. CASO MAGNI

En la Cámara del Crimen de San Francisco se efectuó la segunda jornada del juicio al intendente de Colonia San Bartolomé. Por la sala pasaron once testigos, de ellos, cuatro eran vecinos del pueblo, seis concejales y la Jueza de Paz que labró el acta de posesión. Es importante subrayar que cuatro de los seis ediles aún continúan ocupando un lugar en el Concejo Deliberante.

Magni y su abogado, el Dr. Brito

Los primeros cuatro testigos fueron vecinos de Bustos en algún momento y ratificaron sus primeras declaraciones de que la casa siempre estuvo habitada por alguien, aunque no fuese de la familia, que sólo por pequeños períodos de tiempo no vivió nadie. Por otra parte manifestaron que  nunca vieron en el predio maquinaria municipal ni alambrado, con lo que desestiman el acto posesorio del municipio al que refiere la Ley en que se basan para la redacción de la ordenanza.
Recordemos que la ordenanza en cuestión dice que de acuerdo a la Ley 24320 de prescripción administrativa y a 20 años de haber tomado posesión de la casa, debía quedar como patrimonio privado de la Municipalidad aquél terreno de José Bustos. Cabe destacar que en ninguna parte del documento figuraba por escrito el arreglo entre Bustos y Magni, que tal como todos los vecinos declararon, se trató de un acuerdo verbal.
La totalidad de los testigos conocían este supuesto trato, ya sea del propio Bustos, del mismo intendente o de comentarios y rumores, pero desconocían la forma que usó el municipio para apropiarse del terreno, aun sin haberle entregado la casa, que todos afirman, le habían prometido al hombre. Quienes declararon hoy manifestaron que todo se iba a dar con total normalidad pero el señor Bustos se arrepintió, porque “le llenaron la cabeza” familiares de Córdoba y otros allegados. Los testigos afirmaron que el trueque le convenía.
Lo cierto es que no existió ningún documento por escrito donde figurase el convenio entre Bustos y Magni, más allá del “valor de la palabra”, al que hicieron referencia los declarantes. Pues en la ordenanza no existió ningún punto que deje constancia de ello. Lo extraño del caso es que todos los concejales que se presentaron en la sala, firmaron para que se apruebe dicha ordenanza y se pase al decreto, sin saber qué significaba cada término allí plasmado.

La familia Bustos en la sala, algunos de los hermanos

Una hermana de José Bustos realizó una denuncia porque la casa era de los nueve hermanos y no de uno solo. Por supuesto en dicho caso el Intendente debería haber acordado con los nueve y no sólo con el que allí moraba, ya que la vivienda era de todos.  Algunos declararon que desconocían la denuncia y el posterior pedido de nulidad del decreto.
Cuando el decreto salió, la familia Bustos realizó mediante una escribana un pedido de nulidad del mismo. Ninguno de los concejales conocía ni conoce (de acuerdo a los interrogantes de las partes) nada de leyes ni de términos jurídicos, no leyeron nunca la ley 24320, no sabían que significaba “prescripción del inmueble”, “acto posesorio” o “dominio del inmueble”, términos mencionados en la Ley en cuestión, ni tampoco sabían qué decía a ciencia cierta la ordenanza que firmaron en septiembre de 2004.
Sin dudas el desconocimiento de la ley, de algunos conceptos jurídicos importantes  y de la tarea que atañe a un concejal, por parte de quien ocupa ese cargo, es sumamente vergonzoso. Por momentos parecía que se les estaba preguntando en chino mandarín, y hasta gracia les causaban algunos interrogantes. Más allá de que están ocupando un puesto sin retribución salarial, sería conveniente elegir a personas idóneas o al menos interesadas en asesorarse o informarse sobre aspectos desconocidos. Aunque todos declararon que no tienen ningún abogado que los oriente en el Concejo.
Del mismo modo cuando fue el turno de la Jueza de Paz, Romero, que firmó y elaboró el acta de posesión, aun no sabiendo para qué era ni de qué se trataba. Se lo solicitó el Secretario de Gobierno y la única condición era llevar dos testigos que dijeran que hace 20 años esa propiedad está siendo poseída por la municipalidad, ya que según consta en ese documento, es la administración municipal la que se encargaba del desmalezamiento, tenía máquinas guardadas ahí y había colocado un cerco perimetral en el lote. Sin embargo, esta mujer también desconocía el fin de esa acta, que a su vez estaba incompleta y le faltaban datos importantes.
Al parecer, el juicio terminaría mañana miércoles pues sólo resta declarar un testigo y luego hará lo propio el Intendente Magni, según lo indicó su abogado defensor Brito. Será una extensa jornada, pues luego de ello las partes darán su alegato y finalmente el veredicto, si no surge algo diferente a lo largo de la audiencia y todo sigue su curso.

lunes, 21 de mayo de 2012

ARRANCÓ EL JUICIO AL INTENDENTE DE COLONIA SAN BARTOLOMÉ

Este lunes comenzó en la Cámara del Crimen de San Francisco, el juicio al intendente de Colonia San Bartolomé, Norberto Magni, imputado por el delito de falsedad ideológica. Se acusa a este hombre de falsificar un documento dentro de la escritura de una casa de propiedad de la familia Bustos. Por medio del ingreso de estos datos falsos, el inmueble pasó a pertenecer al municipio.

El cargo por el cual está imputado Magni, es decir la apropiación del inmueble, tuvo dos etapas. En primera instancia, solicitó a la Jueza de Paz del pueblo que realizara un acta en donde hizo dejar constancia que Colonia San Bartolomé ejercía acto posesorio de una propiedad. Luego de que esta ordenanza se promulgó, concurrió a una escribanía, donde falseando nuevamente a la verdad, hizo insertar en la escritura datos falsos. Según Magni y este nuevo documento, la casa no había sido habitada por 20 años.
Norberto Magni está siendo defendido por el mediático abogado Marcelo Brito, bien conocido en San Francisco como defensor de Alejandro Bertotti, hace un año en la misma sala. El imputado, en la primera audiencia y luego de escuchar la acusación, se abstuvo de declarar. Magni, hace 25 años que está a cargo del municipio de San Bartolomé, pues desde 1987 fue continuamente reelecto.  
La familia Bustos, propietaria de la vivienda es la querella que está representada por el Dr. Víctor Lombardi. José Bustos junto a su esposa Carmen Gallardo fueron los primeros en prestar declaración. La pareja habita la vivienda desde 1994 a la actualidad y anterior a esa fecha por algunos periodos de tiempo también vivió allí. El hombre manifestó que mientras ellos no estuvieron en Colonia San Bartolomé, siempre alguien habitó la casa. Quien más tiempo permaneció en ella, fue un tío, Carlos Ferreyra, hermano de la madre de Bustos.
 
El abogado querellante Lombardi y detrás la familia Bustos

Bustos conoce a Magni desde chico, y existía entre ellos un vínculo, ya que el primero fue padrino de confirmación del imputado. El querellante, afirmó que nunca recibió ningún ofrecimiento de la Municipalidad para dejar la casa y tampoco fue intimado ni demandado por falta de pago de impuestos. José dijo que los impuestos provinciales estaban al día y que comenzaron a pagar los municipales a principios de 2006. Pero que en diciembre de ese mismo año, cuando van a pagar no quieren cobrarles y les dicen que no le cobrarán más, pues ese inmueble era del municipio.

El damnificado confesó no tener idea del valor económico de la propiedad. Aunque es una pequeña casa, el lote donde está construida mide 2189 metros cuadrados. La esposa de Bustos confirmó los dichos por su esposo, precisando con mayor exactitud quizás, alguna que otra fecha.
Según los siguientes testimonios, prestados por vecinos de los Bustos arrojaron una versión que se rumoreaba en el pueblo acerca de una propuesta hecha por el intendente a José y su esposa. Los cinco testigos afirmaron que se escuchaba que le ofrecían una casa del IPV a cambio del lote, por la importante deuda de impuestos, una especie de trueque algo desproporcionado. Todos estos solo fueron comentarios porque ninguno supo decir con certeza si alguna vez hubo acuerdo entre ellos.
Uno de los testigos, Oscar Bolatti, dijo que el acuerdo no se realizó porque vino gente de Córdoba, algunos parientes y le hicieron ver que no era algo justo. Este mismo hombre contó que una vez habló con Magni por la compra del lote de Bustos y el intendente le dijo que estaban en tratativas por la deuda, a lo que Bolatti respondió que ante una venta, él estaba dispuesto a comprar una parte. Además agregó que él ha escuchado casos en que la Municipalidad se ha quedado con propiedades, pero no conoce de qué manera.
Por otro lado, todos coincidieron en que la casa nunca estuvo vacía, siempre alguien la habitó. Inclusive una mujer, dijo que en el año 1981 ella y su marido guardaban una máquina en el predio de los Bustos y cómo el hombre que vivía allí no les cobraba alquiler, su esposo le cortaba los yuyos y le mantenía el césped. Más o menos por diez años.
Para este martes se citó a declarar a Tribunales, a la Jueza de Paz de Colonia San Bartolomé que estuvo y/o participó en la confección  del documento para que pudiera el municipio ejercer el acto posesorio de la vivienda. Están previstos también alrededor de siete testigos más, a partir de las 9 de la mañana.

jueves, 17 de mayo de 2012

¿SABÉS QUIÉN FUE?

Cuántas veces habremos pasado por ahí y ni siquiera nos percatamos de su existencia. Quizás los frondosos árboles que lo escoltan han crecido demasiado y su imagen ha quedado detrás de unas pocas hojas. O será que nunca levantamos la cabeza y no vemos más allá de nuestra nariz. Por eso hoy, los invito a 9 de Julio y Libertador Sur, a pararse en la vereda de la Plaza Cívica y mirar hacia el sur, a ver en lo alto la figura de este hombre que hizo mucho por los sanfrancisqueños. Su segundo nombre fue Julio, aunque la mayoría lo conozca como Jota.
El fue Enrique J. Carrá, un importante médico cirujano que dedicó su vida a aliviar el sufrimiento de los demás. Su vida profesional y personal  fue un gran ejemplo de altruismo y caridad. Nació en el año 1873, oriundo de Gualeguay, Entre Ríos y sanfrancisqueño por adopción.
Este hombre de bigotes y anteojos, fue mucho más que un médico abnegado, pues desde joven fue impulsor de ideas revolucionarias, que durante su bachillerato le costaron una expulsión. En 1890, luego de crisis política en nuestro país, Carrá ingresó a la Facultad de Medicina. A partir del tercer año comenzó sus prácticas  en la Asistencia Pública y luego en diferentes hospitales de Buenos Aires.
Prestó servicios en la guarnición militar de Cuyo, en Mendoza, con el grado de capitán, durante inminente guerra con Chile por problemas limítrofes. Al finalizar las complicaciones entre los países en cuanto a los límites, Carrá renunció al ejército y se radicó en Paraná. Pero a finales de 1900, el médico llegó a San Francisco en el ferrocarril de Rosario a Córdoba. Vino con una carta de recomendación  del colonizador Francisco Clucellas.
Cuando se instaló en nuestra ciudad, San Francisco tenía 4 mil habitantes y pocos profesionales de la salud. En los primeros días de 1901, el Dr. Carrá fue llamado a atender a un comerciante que había sido atacado por una rara enfermedad. Estaba convencido que se trataba de un caso de peste bubónica y decidió adoptar medidas drásticas para la época, como el aislamiento del paciente, pero los familiares se negaron y rechazaron además el tratamiento con suero.
Esta posición le costó a Carrá, que los viejos médicos y gran parte de los vecinos, iniciaran una campaña en su contra, con el argumento de que no podía existir peste en una ciudad sin puerto. Aun así, el tiempo le dio la razón y su diagnóstico fue confirmado, el enfermo había muerto de peste bubónica. Esta patología cobró en la ciudad más de veinte vidas, pero muchas otras fueron salvadas gracias a la oportuna intervención del Dr. Carrá.
El hombre impulsó en 1910 la construcción del Hospital J. B. Iturraspe y fue el primer director del nosocomio, cargo que ejerció por más de treinta años, hasta el momento de su muerte en 1947. Este médico fue un excelente cirujano, realizó intervenciones hoy impensadas en nuestra ciudad, por ejemplo, alargaba extremidades de las personas, haciéndolas más altas.
Además de su desempeño profesional, el doctor realizó una importante actividad en emprendimientos de bien común y trabajó sin descanso para los vecinos, no solo en su rama sino también desde lo social y humano. Aunque no tenía vocación política, en 1925 fue candidato a intendente municipal, enfrentando a Trigueros de Godoy, quien le ganó por muy poca diferencia.
El 19 de Julio de 1942, apenas cinco años antes de su muerte, vio cristalizado uno de sus mayores anhelos, la inauguración del hogar de ancianos, que hoy lleva su nombre. A los 74 años de edad, Enrique Julio Carrá falleció. Fue un inmenso dolor para todos los sanfrancisqueños, pues hubo un antes y un después de su llegada a la ciudad.
Un hombre con ideales revolucionarios, un filántropo, interesado en el bien común y dedicado por completo a su profesión, fue homenajeado en 1950 con una escultura en bronce de su figura. Esa imagen continúa erigida y aunque muestre marcas del paso de los años, el Dr. Carrá sigue ahí, con su guardapolvo, la mano izquierda en el bolsillo (vaya a saber que guardaba en él), su gorro y esos anteojos que guiaban la mirada de un hombre sabio y a merced de sus ideales. Pasemos y mirémoslo, al menos ahora sabremos quien fue.

Fuente: El libro de las calles de San Francisco. José Alberto Navarro

CASO LOMBARDI: LAS MIRADAS SE DIRIGEN HACIA EL EX INTENDENTE BENEDETTI

La tercera jornada de debate en el caso Lombardi estuvo signada por la crítica hacia el gobierno del ex intendente de Arroyito, Gustavo Benedetti. Las declaraciones de miércoles versaron en torno a la mala administración del mandatario, las irregularidades, la intolerancia respecto a las críticas y sus constantes intimidaciones hacia quienes pensaban diferente. Los testimonios estuvieron divididos, entre quienes adherían al gobierno y quienes, al menos para ellos, representaban una amenaza.

El Fiscal Pezzano junto a Lombardi, que se constituyó como su propio abogado querellante

El primero en prestar declaración fue Carlos Silva, el entonces Secretario de Salud de la Municipalidad. Lo más destacado de su discurso fue cuando dejó al descubierto que había gente afiliada a la UCR que querían golpear a Lombardi porque era una amenaza. Manifestó que en reuniones del comité partidario se escuchaba que algunos decían “hay que hacer cagar a Lombardi” (sic). Reacción que provocaron sus dichos y denuncias en medios de comunicación.
A pesar de lo que declaró Silva, dijo: “No creo que este caso tuviese tinte político”. Sin embargo, ante la pregunta del presidente del Tribunal, Dr. Mario Comes, acerca de su opinión respecto a la actitud de intentar acallar a alguien por medio de la violencia, sostuvo que no era la forma y que era muy bajo lo que le hicieron a Lombardi.
Siguiendo con esta línea, declaró también el actual intendente de Arroyito, el contador Mauricio Cravero. Éste expresó que en el momento del hecho, él se encontraba de viaje con el intendente Benedetti, ya que era por aquél entonces Secretario de Finanzas. Aseguró que Carignano no tenía vínculo con la política y que nunca lo había visto en el municipio. También confesó que no tenía una apreciación sobre el hecho y que desconocía si el gobierno había tenido algo que ver, con lo cual no descartó que existiera alguna relación.
Por su parte, prestaron declaración Olga Miani y Elizabeth Mathiot, la primera directora de Radio Libre y la segunda, ex viceintendenta durante el mandato de Benedetti. Ambas arremetieron contra el gobierno de aquél entonces, cada una con su correspondiente motivo. El caso de Olga tuvo que ver con las constantes amenazas recibidas en su emisora, ya que era el único medio por el cual Lombardi hablaba sin ningún tipo de censura y denunciaba aspectos negativos de la administración.
Modalidades intimidatorias
La mujer fue amenazada, realizaban pancartas con leyendas ofensivas y difamatorias hacia su persona. Manifestó que todo aquél que pensara diferente, era considerado no grato, inclusive que el secretario del intendente, Walter Pacheco, iba a la radio a pedir grabaciones y nombres de la gente que hablaba mal del gobierno. Por otra parte, en cuanto a la vinculación de Benedetti con Carignano, aseguró haberlos visto en el negocio de éste último, del otro lado del mostrador, no en calidad de cliente.
En cuanto a la ex viceintendente, aseguró que luego del hecho, ella fue junto a un concejal a solidarizarse con Lombardi y no le avisó a Benedetti porque sería en vano, ya que no aceptaba bajo ningún punto de vista la crítica que el abogado hacía de su mandato en la radio. “Benedetti siempre decía `me quieren voltear, me quieren mover la silla´”, expresó la Licenciada.
Explicó que ella estuvo desde un comienzo distanciada del intendente, que no le permitían ejercer su cargo desde el poder ejecutivo y que no la participaban de las reuniones de gabinete. Expuso que el hombre tenía una política verticalista y totalmente personalista, él tomaba las decisiones. Contó que denunció al intendente y que tras esta denuncia recibió todo tipo de actos intimidatorios, entre ellos, le sacaron la llave de la Municipalidad, le acuchillaron la rueda del auto y distribuían panfletos con leyendas sobre su persona.
Por último, el Dr. Gustavo Bernardi dio su testimonio en la sala, relató que en el momento que entraron a golpear a Lombardi, éste estaba hablando por teléfono con él. “En aquella época hicimos tanto Lombardi como yo, declaraciones públicas  sobre la licitación incorrecta del balneario, porque las cosas que debería haber hecho Solans (el concesionario) de arreglos y mejoras del lugar, las hacía la Municipalidad con fondos públicos”, destacó Bernardi.
Del mismo modo, que las anteriores declarantes, el abogado habló de panfletos que circulaban en el pueblo con textos agresivos sobre él y Lombardi. Esos panfletos estaban firmados por UCR. En ese momento, Bernardi hizo las correspondientes averiguaciones sobre quienes formaban parte del comité y además tuvo acceso a actas con disposiciones que salían de las reuniones. En una de ellas, del día 21 de abril de 2004 decía: “Repudio a las críticas y apoyo incondicional al intendente”.
Con esto último, es claro que muy claro que las críticas de Lombardi generaban un problema para el gobierno y el partido radical, que se solidarizó con el  entonces intendente. En esta declaración no habría nada que implique la participación de Carignano como instigador del hecho. De manera diferente ocurrió en las declaraciones de las mujeres, donde se pone al descubierto que existía algún tipo de vínculo entre él y el ex mandatario, sin embargo, más allá de eso no hay pruebas directas que indiquen la participación de Carignano en este hecho mafioso.
El próximo jueves 24 será la última jornada de debate, habrá alegatos y veredicto por parte del Tribunal. Restan tres declaraciones que son consideradas de gran importancia, principalmente para la defensa.

martes, 15 de mayo de 2012

CASO LOMBARDI: MARTES CON IMPORTANTES DECLARACIONES

La segunda jornada del juicio por el caso Lombardi fue clave, en cuanto a los testimonios, pues complicaron a Carignano e involucraron en el hecho al ex intendente de Arroyito, Gustavo Benedetti. Los testigos que formaron parte de la audiencia de martes aportaron en diferente medida al esclarecimiento del caso, sin embargo, lo más destacado fue el Comisario Araya declaró palabras textuales del mismo Carignano que le habría confesado.


“El hecho de Lombardi lo hicimos nosotros porque tenemos que mantener cierto orden en la ciudad, yo lo ideé y busqué la mano de obra en Santa Fe, pero como no me satisfizo terminé buscando gente de Córdoba”, dijo Araya recordando lo que el mismo Carignano le había confesado. El imputado y el comisario tenían un vínculo porque el primero era vicepresidente de la Cooperadora Policial y de vez en cuando tenían reuniones para debatir acerca de la inseguridad.
Araya manifestó que el imputado le reveló esto porque tenía cierto grado de confianza, pero nunca tuvo en cuenta que estaba hablando con un comisario. “En un primer momento –dijo Carignano- el intendente no quería, pero lo hicimos porque Lombardi venía siendo oposición y decía cosas que no debía”, agregó el policía respecto a la confesión del comerciante.
Además con este testimonio puso al descubierto la relación existente entre el imputado y el ex mandatario. Le dijo que después se reunió con Benedetti en La Francia y éste último le dijo que de alguna manera había que parar a Lombardi. La idea lógicamente era intimidarlo y sacarlo de escena. Asimismo,  indicó el uniformado, Carignano no tenía actividad política visible, es decir, participaba de la manera expuesta anteriormente, no de forma directa.
Dos  testigos más pusieron de relieve la conexión o relación entre el imputado y Benedetti, que ambos negaron.  Una fue la señora Mercedes Almada de FM Libre de Arroyito, quien declaró que solía ver en ocasiones al intendente en la vinoteca de Carignano, precisamente ubicado del otro lado del mostrador, como lo haría una persona de confianza. Además manifestó que Lombardi siempre iba a la radio a denunciar injusticias o irregularidades por parte de la administración pública.
Del mismo modo, Darío Machado, quien fuera Secretario de Obras Públicas durante la intendencia de Benedetti, declaró que vio el auto del ex mandatario frente al negocio del imputado y luego vio salir al hombre de una galería aledaña al comercio. Y como circulaba la versión de que entre ellos había un acuerdo para hostigar a Lombardi, le pareció sumamente sospechoso.

Dos ex funcionarios
Por su parte, al finalizar la jornada declararon Juliana Mendoza, asesora letrada de la municipalidad en el momento del hecho, y Gustavo Benedetti, ex intendente de Arroyito. Mendoza mantuvo una relación sentimental con Carignano en esa época. Manifestó que vio al Dr. Lombardi y se solidarizó con él, pero no compartió nunca el tinte político que le ha dado a la agresión que recibió en 2005. “Quizás la importancia trascendental que tenía su crítica hacia el gobierno, lo hizo pensar que tenía un trasfondo político”, explicó la abogada.
Además dijo que a raíz de lo que conocía a su novio en ese momento, creía que era incapaz de cometer ese tipo de acciones mafiosas. Puntualizó que era probable que le hubiese realizado un comentario a su pareja del malestar en la Municipalidad y de las duras críticas de Lombardi. A su vez, dijo que la víctima de este hecho no era considerado un enemigo del gobierno, sino un crítico. Y negó por completo la existencia de algún vínculo ente Benedetti y Carignano, inclusive este último no participaba en política partidaria.
El ex intendente Benedetti fue el último que prestó declaración en la segunda jornada. Dijo que él no se encontraba en Arroyito al momento del hecho, pero que se anotició que cabía la posibilidad de un tema político. El comisario le explicó el tema y él se puso a disposición de la justicia para aportar lo que fuera necesario. Al ser consultado si conocía a Carignano y si lo frecuentaba, aseguró que lo conocía como un ciudadano más y que no tenía ningún vínculo con él.
Por otra parte, se le mencionó acerca de lo que en la Radio Libre se hablaba, a lo que Benedetti respondió irónicamente: “¿Qué me vieron? Eso lo dijeron en esa radio, los mismos que si me hubiesen visto a dos casas de la farmacia Auban, hubiesen dicho que yo maté a Lorena”.
El ex mandatario sostuvo que la oposición fuerte para ellos era el Justicialismo, no el partido de Lombardi. Que para ellos sus críticas no representaban unas molestia, sino todo lo contrario, los favorecían, porque era algo para cambiar, reveer. Y finalizó apuntando al Comisario Araya, calificándolo como un “buen policía de oficina”, es decir –dijo- le falta trabajo de calle.
En última instancia a pedido del Dr. Damián Bernarte, se realizó un careo entre Mercedes Almada y Benedetti, pues ambas declaraciones se contradecían. Sin embargo, los dos sostuvieron sus dichos, la primera, que había visto varias veces a Benedetti en el negocio de Carignano y, el segundo, que no tenía relación y nunca frecuentaba la vinoteca.
El martes dejó varias declaraciones importantes, algunas de ellas contradictorias entre sí, otras con muy poca memoria y algunos dichos intrascendentes. Habrá que aguardar la próxima audiencia para ver cómo continúa todo y de qué forma se desencadena esta historia que lleva siete años inconclusa.

lunes, 14 de mayo de 2012

CASO LOMBARDI. PRIMER DÍA DE JUICIO

Esta mañana comenzó en Tribunales de la ciudad de San Francisco, el juicio por el caso Lombardi, abogado arroyitense que en febrero de 2005 recibió en su estudio una brutal golpiza por parte de dos sujetos desconocidos. El imputado es Juan Carlos Carignano, un comerciante de Arroyito, acusado de ser el instigador del hecho, quien les habría pagado a los jóvenes para asustar a Lombardi. En este caso, de acuerdo a lo manifestado por el abogado, estarían implicados, además el ex intendente Benedetti y la asesora letrada del municipio en ese momento, quien fuera pareja de Carignano.

Dr. Víctor Lombardi junto al Fiscal Pezzano

Con un retraso mayor al habitual, se dio inicio la primera jornada de debate, donde el propio Víctor Lombardi se constituyó como abogado querellante. Como es de costumbre en estos procesos se comenzó leyendo la elevación a juicio con la correspondiente acusación. Recordemos que el hecho que se está juzgando fue cometido en febrero de 2005, Lombardi acababa de llegar a su estudio jurídico, cuando ingresaron dos personas, lo amordazaron y ataron sus manos y piernas con cinta, para inmovilizarlo. Ante su resistencia, le propinaron golpes de puño y le pidieron si tenía algún arma. El abogado les dijo que sí, que tenía un revolver de colección en el segundo cajón. Los sujetos le preguntaron si tenía otra y le dijeron que no diga nada.
En aquél momento, los malvivientes se fueron sin llevar ninguna pertenencia de valor, excepto el arma, por lo que el Fiscal en la Instrucción descartó la hipótesis de robo. Al parecer se trataría de una acción de tinte mafioso, que tendría que ver con denuncias públicas que el Dr. Lombardi realizaba en los medios acerca de irregularidades en el gobierno municipal de Arroyito. Por aquellos años, la víctima había creado un partido político y se había constituido como el conductor que representaba la tercera fuerza en el pueblo.
A pesar de haber perdido las elecciones en 2003, Lombardi se mantuvo ligado a la política y denunciaba cuando había algo malo o raro en la gestión de Benedetti. Según el mismo querellante, el ataque tendría que ver con la denuncia  que realizó de la licitación inmediata del balneario, que fue otorgada de forma directa a un hombre de Carlos Paz, a fines de 2004, sin llamar a concurso público. “Yo era la voz de la oposición, me quisieron callar porque yo hablaba del manejo impune de los fondos públicos”, declaró la víctima.
Habló el imputado

Juan Carlos Carignano junto a su defensor

Antes de comenzar con las declaraciones del día, el imputado Carignano, representado por el Dr. Bernarte, manifestó que él era inocente y que no tenía relación con lo sucedido, además agregó que estaba dispuesto a responder lo que sea porque nunca participó ni tuvo contacto con la política. Dijo que la situación lo tenía muy nervioso porque de repente se vio involucrado en algo en lo que no participó y le trajo problemas en su trabajo. Recalcó además que nunca estuvo con el Dr. Benedetti, que su única relación era con Juliana Mendoza, la asesora letrada en ese entonces.
De los cuatro testigos que prestaron declaración en Tribunales, uno fue Lombardi. El hombre relató el hecho, pero comenzó remontándose al año 2002, cuando renunció a la UCR y formó su propio partido político. De allí se convirtió en una molestia para la primera fuerza con Benedetti a la cabeza, más aun cuando dedicó su carrera política a investigar irregularidades de la administración. Luego manifestó la forma en que ingresaron y qué le hicieron aquél febrero de 2004, relatado anteriormente en este informe.
“Estos no conocían mi formación cultural, conozco esa forma de violencia desde la dictadura, yo estudiaba en aquella época y sé de qué se trató. Lejos de amedrentarme, me hicieron más fuerte, no me dejé doblar por el miedo”, expresó Lombardi con una gran valentía. Ante la pregunta del Dr. Requena, de por qué creía que Carignano era el instigador, Lombardi respondió que este hombre conocía muy bien al intendente y a la asesora, y que a pesar de no demostrarlo, Carignano tenía otra personalidad, quizás lo hizo para quedar bien con su novia o para demostrar que tenía poder.
La víctima dijo que días posteriores a lo ocurrido, se hizo público que se trató de un autoatentado, es decir, que él mismo había organizado todo, se había hecho golpear y robar. Esta versión surgió porque en una emisora radial de Arroyito recibieron llamados telefónicos de los supuestos atacantes, confesando que Lombardi les iba a pagar para que le peguen y además les había dado un revolver de él para que se lleven, pero que nunca les había pagado y que “era un viejo cagador”. Al respecto, esta declaración fue hecha por el segundo testigo, José Alberto Díaz.
Díaz tiene una radio en la ciudad de Arroyito y relató que recibió dos llamados anónimos que provenían de un telecentro de Córdoba, el segundo de ellos, quien hablaba le dijo que fuera a la terminal a recibir una encomienda que tenía que ver con el hecho. El hombre manifestó que fue con un abogado, la retiró y se dirigió a la policía. Dentro había una foto del revólver que le habían sustraído a Lombardi. Según esta versión de los acontecimientos, se trataba de un autoatentado.  Los que hablaron por teléfono hicieron referencia a que Lombardi les había prometido dinero por simular el golpe.
Por otro lado, declararon además, dos policías. Uno de ellos, Estela Fernández, quien asistió al estudio del abogado luego del hecho. Recordó que le habían sustraído un arma, pero no arrojó datos de interés y tampoco fue precisa. También estuvo presente el Sargento Agustín Perelda, quien fue el encargado de abrir el paquete que Díaz trajo desde la terminal. También viajó a Córdoba a rastrear las llamadas, sin éxito. Y además fue con el Dr. Lombardi a ver si reconocía a alguno de los agresores en fotos de la policía.
Mañana continuarán las declaraciones de los testigos, de acuerdo a ello podrían quedar involucrados el ex intendente Benedetti y Mendoza, la asesora letrada, dos personas que fueron mencionadas en gran parte de la audiencia de lunes. Y que según sostiene el mismo Lombardi, formarían parte de este atentado.